lunes, 5 de mayo de 2014

UNA VERDAD QUE IGNORAMOS

Por: Tatiana Ramírez Sandoval

Encender el televisor, ver las noticias,  se ha convertido en un martirio especialmente cuando hay temas que no solo afectan a Colombia sino a muchos países en el mundo. El tema de la educación es algo que nos motiva o desmotiva. Son incontables los paros que se hacen en algunos países para exigir una mejor educación, un sueldo bien remunerado para quienes desempeñan una labor que jamás termina.

Sus horas transcurren frente a un pizarrón o revisando exámenes en casa para medir los conocimientos de sus alumnos. Gracias a estas exigencias pueden tener estudiantes admirables que dejan en alto a la institución en cualquier lugar, otros son rebeldes y visitan las aulas por exigencia de sus padres, para obtener un diploma que terminará colgado en la pared.

Un docente no solo se dedica a dar clases, es amigo y hace las veces de sicólogo, labor que deberían cumplir más los padres desde sus casas inculcándole valores que puedan hacerlos mejores personas. Un maestro comparte sus conocimientos, aunque sus alumnos digan que ciertas materias nunca la van a utilizar. Solo con el pasar de los años lograrán entender que deberán aplicar parte de lo aprendido de esas materias que tanto odiaban para resolver algún problema.

Estudiar una profesión que les gusta durante varios años para los maestros resulta irónico cuando al final otras personas que nunca pasaron por una institución educativa ganan un sueldo más alto y por pocas horas de trabajo. La comparación no sé hace con el fin de discriminar a nadie simplemente de reflejar una realidad que entristece mucho, con una labor que es demasiado admirable. Aunque ellos se quejen de infinidad de cosas, aman su profesión, por tal motivo hacen paros de docentes, para reclamar esos derechos que como cualquier profesional les pertenecen, así tendrán la certeza de que sus estudiantes no terminarían en la delincuencia, en las drogas o en la prostitución.

En sus manos queda forjar el futuro de las nuevas generaciones para que se conviertan en personas admirables que tienen conciencia de sus actos, pero sin el apoyo suficiente todo se convierte en vano.

jueves, 24 de abril de 2014

EL ERRADO CONCEPTO DE HUMILDAD

Por: Tatiana Ramírez Sandoval

Nuestros antecesores deben ser en gran parte los culpables del concepto errado que tienen las nuevas generaciones con el término “humildad”.  Aunque Jesús nació en una familia pobre y su padre era carpintero, desde ese entonces cuando mencionas la palabra humildad es remitirse a los viejos tiempos. Es tanto el poder que ejerce este término que muchas personas se han vuelto conformistas, porque creen que ser humilde es ser pobre, que nunca van a salir adelante, jamás van a alcanzar sus sueños, cuando la verdadera pobreza que tienen es mental.

El conformismo extremo al que llegan los hace repetir frases como la oración de cada día antes de dormir: ”Para qué comprar cosas materiales si no tienen casa propia” “Para qué comprar ropa nueva si te la pueden regalar o la puedes conseguir de segunda en una feria” “Para que soñar si los sueños son imposibles sin dinero”  Lo peor de todo es que aplazan cada sueño porque piensan que no es el momento para intentarlo, alejándose así cada vez más de la felicidad y el éxito.

Según el sicólogo Mauricio Andrés Nájera: “La mente actúa por algo que se llama ahorro cognitivo y tiende a acomodar la información que le llega el exterior en esquemas compatibles con los que ya tiene para ahorrar así la energía que se gastaría al tener que crear un nuevo esquema. Así, para la gente es más sencillo asociar lo humilde con lo pobre para no tener que forzar todo su aparato psíquico creando una nueva categoría en su mente. Ese mecanismo lo tenemos todos solo que la mayoría de gente no lo cuestiona, por eso no aprenden, por eso no cambian y por eso les duele cuando por la mala aprenden algo nuevo.”


Es así como muchas personas continúan en su zona de confort sin arriesgarse, manteniendo vivos esos pensamientos limitantes como si su cerebro estuviera programado solo para eso.  Aunque el dinero compra todo lo material y no la felicidad, cambiar pensamientos erróneos ayudará a tener aspiraciones y a conseguirlas de alguna manera. 

sábado, 16 de marzo de 2013

LA GEOGRAFÍA LITERARIA DE TRUMAN CAPOTE



PERFIL
(Por: Tatiana Ramírez Sandoval)

“¿Qué son casi todas las vidas sino una serie de episodios incompletos? actuamos en la oscuridad, hacemos lo que podemos, damos lo que tenemos. Nuestra duda es nuestra pasión y nuestra pasión es nuestra tarea”.  Truman Capote

Truman Capote fue un escritor de mente prodigiosa.  Nadie imaginó que en 1924 en Nueva Orleans, aquel  joven de enorme delgadez que con los años se pintaría con gran volumen, tez blanca, ojos verdes huidizos y cabellos rubios que en ocasiones terminaban deslizándose sobre su frente, lograría “el reconocimiento” en una edad precoz, algo que algunos escritores, solo lograrían en una edad madura.
Su exitosa carrera, escribiendo para diarios como New York Times y revistas como New Yorker, Mademoiselle, Playboy lo llevó a ser uno de los más grandes exponentes del nuevo periodismo literario, que gracias a sus escritos, mas adelante, suscitaría dudas referentes a su homosexualidad mal vestida, “Pero muchos maricas no son afeminados”.
Aumentó su fama con todo tipo de polémicas,  reflejo de una vida llena de melancolía que fue plasmada con una urgencia desmedida en historias tejidas en novelas o cuentos, juegos de una mente brillante y para otros, una realidad con matices de confusión y aun así los lectores, no dejaron de amar su literatura. Solo una sensibilidad como la suya, convertiría unos ojos en lágrimas y podría pronunciar palabras con una prosa que recrea mundos innavegables: “Los verdaderos amados del mundo son, a ojos de sus amantes, lilas en flor, fanales de barcos, campanas de escuela, un paisaje, conversaciones recortadas, amigos, el domingo de un niño, voces perdidas, el traje favorito,  el otoño y las demás estaciones, la memoria, sí, porque es la tierra y el agua de la existencia, la memoria.” T.C.  – Otras voces, otros ámbitos.
Cualquier lector se podría pasar horas dejando que su mente se transporte en un universo imaginario donde las constelaciones son doradas y las letras vuelan cada vez que Truman coloca sobre sus manos, su pluma. Solo alguien como él, nos haría amar u odiar su literatura, hablar y escuchar las voces de sus personajes, conocer la geografía del amor, guardar los sueños en jaulas gigantescas, escribir las palabras en unos labios cerrados, dejar un cerebro completamente vacio para dormir en un abrazo, confundir la realidad con la ficción, recorrer los jardines del misterio y de la fantasía, caminar por bosques con arenas movedizas para conseguir un amuleto de la buena suerte de Little sunshine, personaje de la novela “Otras voces, otros ámbitos”, viajar en tren por largas horas, observar el paisaje, reír, jugar y compartir con amigos artistas de Everyman Opera, que han tenido que padecer los estragos del racismo para lograr presentar una de sus obras Porgy and Bess en un país lleno de prejuicios, en la novela “Se oyen las musas”, delicioso sería saborear las tartas o galletas que se preparan mas en Navidad, corretear con Queenie mientras lame tus pies, recordar el primer amor de infancia, que se marcha y a veces no vuelves a ver con los años, ser el Buddy de otro cuento como “Recuerdo de una Navidad”.
Su imprudencia con el tiempo, le haría romper sus lazos con la alta sociedad por recrear personajes ficticios con máscaras de personajes reales, que describían en sus historias, el enorme ego que lo habitaba "Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio." Frase de su libro “Música para camaleones” y aún así muchas celebridades habrían deseado caminar por las calles de New Orleans y fumar un cigarrillo mientras tienes una larga conversación con quien pudiera ser un mensajero divino o un demonio en medio de los sueños.

“El camino hacia la felicidad, no siempre es una carretera”. T. C.

Lo deseó todo y consiguió todo lo que estuviera a su alcance, hasta sentir un enorme  vacio que lo abrigaba en sus noches de depresión. Junto a él no dejaron de acompañarlo, una copa con el mas fino licor, las pastillas, ellas, eran su anestesia temporal y le producían la tranquilidad que ahora sí, en este mundo real, lejos de las ficciones se reflejaría más en su mirada, y en su escritorio; la tinta y el papel en blanco para el que, no tenían límites sus manos, así, podría fumarse sus memorias, llevarse incontables secretos inconfesables, de él y de las grandes celebridades a su tumba; las palabras que no alcanzaron a ser escritas, años de gloria sumados a mas momentos de fama que podría haber seguido saboreando por mucho tiempo más y en diferentes cantidades, si sus ojos no hubieran dejado de parpadear las noches siguientes… Puesto que he nacido muerto, ¡Qué irónico tener que morir!. T.C. 

domingo, 1 de julio de 2012

¿MUJERES DE VENUS Y HOMBRES DE MARTE?






Por: Tatiana Ramírez



Después de un buen tiempo por más que intenté analizar el asunto donde mencionaban que los hombres son de marte y las mujeres de venus en el libro de Gray John, estoy llegando a la conclusión que sí; ambos sexos venimos de mundos distintos.  Comprender, interpretar, husmear, curiosear la mente de un hombre, no ha sido tarea sencilla en toda la historia del ser humano, quizás es por esa misma razón que las mujeres en la actualidad desearíamos con alegría contar con un manual de instrucciones que venga incluido como promoción, por la compra de un aparentemente lindo espécimen masculino y ellos desearían un control remoto donde puedan programar a las mujeres en modo lento o rápido para que callaran cuando tienen que callar.

Cuando viajamos en el tiempo analizando constantemente nuestras fugaces relaciones con hombres que creíamos que eran hombres, pero que extrañamente cuando pasa el efecto del encantamiento, terminan convirtiéndose en lo que siempre fueron “simples sapos” que nos miraban siempre con ojitos encantadores, logrando al final su gran meta “conquistarnos”. Lo extraño del asunto es que siempre lo logran, no sabemos exactamente como lo hacen pero lo hacen, eso si; se valen de cantidad de artimañas trabajadas y perfeccionadas durante muchos años, parece que lanzaran una telaraña bastante espesa que nos impide escapar porque terminamos siendo el alimento de estos arácnidos.

De todo esto se deriva una gran lista de prototipos masculinos procedentes de Marte:
Nunca olvidaré la lentitud de un hombre para responder una pregunta abierta, pero es entendible; no pueden hacer varias cosas a la vez como nosotras las mujeres.

Me hierve la sangre cuando un hombre dice: “Soy tímido” lo que para mi se traduce en “soy temido”, te das cuenta de ello cuando lo ves faroleándose con otra mujer o ves las fotos en cualquier red social con su nueva conquista, cuando decían que querían estar solos y sí, es válido; simplemente nunca le interesaste, solo que a veces nos costaba trabajo aplicar el refrán que dice “No hay mas ciego que el que no quiere ver”. Lo más triste de todo es cuando ya estás decidida, te has armado de valor para confesarle que hace tiempo te encanta, lo invitas a salir porque decides tomar la iniciativa y cuando le confiesas todo lo que sientes, solo recibes un… “Pero si apenas nos acabamos de conocer” y es ahí cuando quedas en shock y se te cae el mentón de la vergüenza tratando de asimilar todo, mientras respiras profundo para salir corriendo, demostrando que ante nada es más importante tu valía como mujer. Que él no te mire no significa que otro no pueda hacerlo, solo que para las dependientes afectivas es más difícil aceptarlo.

Es que definitivamente nadie los entiende, ni siquiera ellos mismos, estamos cansadas de deshojar margaritas diciendo: Me quiere, No me quiere porque así actúan, un día como el hombre perfecto salido de catálogo de la mejor revista y al otro día como el fantasma que aparece y desaparece sin dejar rastro alguno, eso sí, cargado de una lista de excusas que son de películas, pero que solo una ingenua enamorada logra a veces creer.

No olvidemos tampoco a aquellos manipuladores eternos que aún se sienten los hijos de mamá y papá, queriendo conseguirlo todo haciendo shows, valiéndose de amenazas para cortarnos las alas cuando sienten que estamos volando muy alto, cuando llegan a pensar que somos su competencia o que en cualquier momento podríamos terminar en los brazos de un mejor postor. Es que eso les daña el ego, ellos quieren sentirse los novios bombril cuando a veces es mejor ni decirles que número son en la lista.

En mi tiempo nos enseñaban buenos modales, pero con la tecnología creo que se convirtieron en Control Alt y Suprimir, lo menciono porque a algunos de ellos nada les importa ya, simplemente cuando están conectados al facebook, messenger o cualquier otra forma que sirva para comunicarnos en chat, se van sin despedirse y no hay cosa que más deteste una mujer que sentirse ignorada o que la hagan esperar hasta que el rey se digne a responder.

Y qué hay de esos que andan muy metrosexuales últimamente, criticándolo todo, que vistes mal, que hueles feo, etc., lo que no entiendo es que si todo les molesta entonces… ¿Por qué diablos siguen con uno? Sabiendo que son los súper hombres, los de más conquistas entonces pues deberían buscarse otra mujer que se encarte con los defectos que solo tu puedes tolerarle.

Y para qué continuar, sería una lista interminable… En este juego de hormonas donde las mujeres  seguiremos intentando de mil maneras analizar minuciosamente cada movimiento de estos sapitos, estaremos en esa búsqueda del príncipe azul que seguirá destiñéndo con las primeras lavadas, que llegará tarde a las citas porque siempre tiene diferentes excusas para nunca aparecer, seguirá diciendo que eres la mujer más maravillosa, cuando en realidad actúa como el profesor x haciendo demasiado buen uso de su mente para recrear fantasías con cuanto palo de escoba se atraviese por ahí.

Claro que ellos también se quejan de nosotras las mujeres y tienen toda la razón en hacerlo:
Ellos dicen que somos menopaúsicas y ellos;  andropáusicos, asi que son válidos los cambios de humor en ambos sexos. Ellos sueñan que las mujeres trajeran un control remoto en su espalda para programarlas en modo slow o forward, preferiblemente también que se quedaran calladas como una muñeca inflable, para que no arruinaran una noche de pasión.

Lo sé, a veces nos valemos de excusas como “Quiero estar sola” lo que en realidad significa que me gustaría estar con alguien más pero ese hombre no eres tú, a ti te veo solo como amigo, solo que a veces es difícil decir directamente para no herir susceptibilidades, aunque hay que reconocer que muchos no se rinden, insisten e insisten y al final terminan volviéndose tan intensos que decidimos huirles de por vida.

Por qué no han logrado entender que a veces vale la pena esperar, que si nos demoramos 3 horas frente a un espejo, eligiendo el mejor vestido, maquillándonos, pintándonos las uñas, es para vernos mas bellas, en contadas ocasiones lo hacemos para ustedes y lo que como mínimo esperamos, es escuchar pronunciar de esos labios que besamos todos los días, es un “Estás bellísima, te queda muy bien ese vestido y ese nuevo corte de cabello” pero como ustedes viven todo a la velocidad de la luz, piensan en otras cosas que consideran más importantes, algo que no hace sentir poco admiradas.

Que somos intensas, cantaletosas ¿Quieren que les diga la verdad?… ¡Si! Lo somos, pero porque ustedes mismos nos dan motivos y si no es así, simplemente están con la mujer equivocada, lastimosamente no hicieron un scan disk antes de involucrarse en una relación y no usaron usaron buen antivirus para que no se filtraran troyanas o gusanas.

Mi amiga Juliana me contó precisamente ayer que se consiguió un novio extranjero que le da gusto en todo, que le compra ropa de marca, la lleva a los mejores lugares pero a veces no logro entender hasta dónde podemos llegar por amor, porque algunas mujeres seguimos con hombres que solo pueden llevarnos a comer un heladito en Mac Donald,  dar una vuelta por el parque, asistir a eventos que son gratuitos, lo peor del asunto es que aún así; los hombres dicen que somos unas interesadas, pero en realidad hay que visualizarnos en un futuro.

Entre las telarañas que a veces quiero limpiar de mi mente cuando mencionan “Es que ellas no toman la iniciativa”… La verdad aún no logro entenderlo bien, si la tomamos malo y si no también, porque al final pueden pasar dos cosas; una que el sapito que no era príncipe, pero que para uno era el más encantador, salió corriendo, se espantó, porque una mujer tuvo suficiente carácter y seguridad para expresar lo que sentía... Y la segunda opción sería que ese hombre no se sienta intimidado por una mujer, porque ella le ahorro tiempo conquistándola, entonces no entiendo, si es preferible este tipo de mujer arriesgada o de plano la indecisa que les produce dolores de cabeza, pero que siempre logra tenerlo ahí comiendo de sus manos.

La autosuficiencia femenina, los trasnocha, ellos aun no logran explicarse cómo una mujer puede vivir sin un hombre, quizás se deba a que están acostumbrados a sentirse los súper héroes, los hermanos celosos, los papás protectores o los que llevan la rienda en la relación entonces es contradictorio que les moleste esto y al mismo tiempo rechacen a las mujeres posesivas, histéricas, manipuladoras, dependientes emocionales… ¿Contradictorio no? Pero algunos colores para mi son difíciles de combinar; ¿Es blanco o es negro?.

Ellos se quejan de la intensidad, pero cuando dejamos de llamarlos aparecen en la escena donde ocurrió el crimen, retoman la historia que han dejado inconclusa luego de varios días de ausencia,  muchas mujeres la mayoría de las veces no logramos interpretar esto de una manera positiva, solo se nos ocurre decir: ”Se acordó que tenía novia” así que… para la próxima ocasión, duendecillos verdes digan que se ausentaran, pero explíquenlo de buena manera para que nosotras no sintamos que hemos sido abandonadas o que un ovni aterrizó en la tierra y se los llevó como ratones de laboratorio, algo que no sería ni mala idea.

Solo me resta decirles que ya no me interesa si quieren decir que soy una feminista, amargada en potencia o si estoy destinada a vestir santos con el pasar de los años y si; quizás muchas de nosotras continuemos con una lista de aciertos que son inciertos o como mejor opción, decidamos que mientras permanezcamos consigo mismas, seguiremos viviendo con más tranquilidad y nadie nos robará la paz, mientras no aparezca un sapito que nos mire con grandes ojos, con la carita tierna del gato con botas cuando quiere hacer de las suyas… Asi que seguiré eligiendo el planeta donde quiero vivir definitivamente y fingiré ser una mujer de venus que quiere conquistar a un hombre marciano.

domingo, 8 de mayo de 2011

BAJO EL PUENTE

Crónica Literaria

Por: Tatiana Ramírez


El frío cubre la angustia de Gonzalo cuando las calles al oeste de la ciudad de Cali duermen solas a las 9 p.m. mientras él se abriga con la soledad.

Bajo el puente de Santa Librada está su humilde cama hecha de harapos y cartones que acomoda todas las noches para intentar reparar sus miedos y sus sueños más inverosímiles. Se recuesta en el cartón dando su espalda a quien pase por su lado para cubrir su rostro con una cobija, así logra pasar desapercibido cada vez que ve cruzar la indiferencia en los rostros de aquellos transeúntes. Con el pasar de los días, aprendió a memorizar los perfiles de aquellos que hacen el recorrido todas las noches cuando se dirigen a la estación del MIO de Santa Librada; punkeros, rockeros, emos. Él ya no sabe cuál es la gran diferencia entre los unos y los otros, solo sabe diferenciar a la gente normal, esas personas a las que alguna vez llegó él a parecerse.

Viste prendas que no son de su talla y usa por necesidad, se las han regalado personas compasivas de los barrios que recorre todos los días. Ya la barba cubre completamente su rostro, los kilos que había subido ahora solo son un recuerdo más de su vida pasada, la delgadez marca; sus costillas, sus brazos y sus piernas. Su olor; no es difícil de describir, es tan fuerte e insoportable para quienes están cerca, pero ya aprendió a convivir con el.

A veces come lo que encuentra en la basura o vive de la misericordia de la gente recibiendo limosnas, en este mundo tan grande para muchos y pequeño para otros. Sus actos lo llevaron a vivir en carne propia lo que alguna vez criticó con ironía: “La mendicidad”.

En el pasado, Gonzalo era un señor de carácter fuerte, serio y responsable, que hacía el papel de mamá cuando su esposa estuvo fuera del país. Su historia comenzó una la noche del 25 de noviembre de 2009, al recibir invitaciones de sus amigos para tomarse unos cuantos tragos de aguardiente. Lo que empezó por una simple reunión de amigos terminó convirtiéndose en su pasatiempo de todos los viernes, motivo que fue alejando de su corazón a su amada esposa, convirtiendo su nido de amor en una casa infernal donde las llamas no logran apagarse, hasta que consigue llegar al final del túnel y ver de nuevo una luz brillando en medio de un pequeño agujero.

Robaba a su esposa cada que quería y podía, no le importaba que fuera; Joyas, vestidos traídos de Europa, electrodomésticos e incluso los pocos ahorros que tenían para pagar servicios y el alquiler de la casa donde vivían en aquel tiempo.

Ya nada a él le importaba, su adicción al licor iba en aumento, como aumentaban también los robos. Se cruzaba de brazos todas las tardes mientras su esposa Graciela trabajaba sin descanso en un colegio como docente en su regreso a Colombia después de haber vivido largos años al norte de Europa; en Dinamarca, cuando buscaba un mejor futuro para sus hijos y su esposo. Ella tan trabajadora y sumisa, no aguantó más sus insultos, los golpes que le daba todos los días en las noches cuando regresaba a casa a la madrugada y la besaba a la fuerza con su aliento de borracho.

Un día por fin, ella decidió ponerle un alto al asunto al empacar en una maleta todas las prendas de vestir de su esposo y echarlo a la calle como si fuera un perro salvaje que alguna vez fue domesticado.

La extraña sensación de estar fuera y verse sin nada, le quitó la borrachera esa noche, solo lloraba y le pedía a gritos a su esposa que abriera la puerta, algo que con dolor y lágrimas en sus ojos, no hizo.

Y así se fue Gonzalo esa noche, en una caminata sin rumbo, al poco tiempo fué robado por los mendigos por los que llegó a sentir total indiferencia, luego empezó a ser parte de ellos, de ese mundo oscuro que muchos desconocen o no se atreven a cruzar pero que él tuvo que cruzar por obligación. Con el tiempo olvidó exactamente que día era después de recorrer las calles solitarias de la ciudad durante años, meses, días, minutos, segundos hasta quedarse sin nada, sin importarle más su vida miserable.

Hoy solo puede ser un fantasma que sigue vistiéndose de indiferencia para los demás, el que a veces duerme bajo el puente de santa librada o donde le coja la noche.

Cali, Colombia. © Derechos Reservados – 2011.

sábado, 12 de junio de 2010

EL PAYASO RIE POR NO LLORAR

Por: Tatiana Ramírez Sandoval

Lentamente se iban cerrando mis ojos mientras escuchaba el sonido de la ambulancia y los paramédicos me daban reanimación, llevaba a mi lado una bolsa de suero, me habían canalizado una vena tratando de restablecer mis sentidos. Me encontraron tendido en el piso de mi habitación escuchando mis canciones favoritas mientras me inyectaba heroína. Era la primera vez que me inyectaba, quizás una dosis muy alta introduje por mis venas y sus efectos adversos comenzaron a hacer su aparición.

Mi mente viajaba trayendo a mi memoria todos los recuerdos, veía imágenes en mi memoria como fotografías, justamente lo que había hecho todo el fin de semana y especialmente hoy domingo; la despedida de mis padres el viernes cuando abordaron muy temprano el auto para irse a la finca, la tomata de cervecita con mis amigos hasta las 5 de la mañana, el partido de futbol del sábado por la tarde con mis mejores amigos, la caminata por el parque en la tarde con mi novia el domingo y el último beso que le di antes de regresar a mi casa. Cada imagen se revivía en mi mente pero yo sentía que mis ojos se iban cerrando más como si mis sentidos se durmieran, ya no sentía mi cuerpo…

Los paramédicos ya iban llegando al hospital, sentí la mano suave de mi novia

Quizás se pregunten como pude llegar a tal estado… Siempre he sido el joven popular de la universidad, el atlético y buen mozo, el que tenía mas suerte con las mujeres de todas las edades, yo no las buscaba, ellas me buscaban a mi, nunca tuve que pedirles nada porque ella mismas se me insinuaban y yo era feliz saliendo con cada una de ellas hasta que conocí a Lorena. Ella transformó mi vida de parranda y aventuras nocturnas con distintas mujeres por una vida mas tranquila - precisamente yo - que infinidad de veces critiqué a mis amigos por estúpidos y enamorados, por llevar relaciones serias y tan largas, por dar lo mejor a una mujer para que en cualquier momento tiraran su corazón a la basura. Yo, ese mismo; era quien en este momento se había dejado deslumbrar por una carita angelical, por la ternura y las cursilerías que para mi ya no eran eso, sino reflejo del amor que sentía por mi a través de sus cartas y poemas.

Lo he tenido todo, unos padres maravillosos, solo es abrir mi boca, pedir cualquier cosa y me llega todo como caído del cielo incluso no tengo nada que decir de mi hermanita de 11 años que a pesar de todo la quiero aunque me arme berrinches o showcitos de enojo porque le quito el control y no le dejo ver High School Musical, sabiendo que se lo ve casi todos los fines de semana, yo no se como no se cansa de ver los mismos programitas rosas.

La cuestión de todo es que precisamente hoy he decidido pasar un fin de semana solo en mi casa, siento que lo necesito demasiado, un relax no me caería nada mal , invitaré a mis amigos para que nos tomemos unas birritas (cervezas) y disfrutemos de la noche, hay que aprovechar que mi noviecita regresa el domingo en la mañana.

Y así fue como comenzó todo… Nos reunimos aquella noche tomamos unas birritas (cervecitas) mientras observaba a mi amigo Julio, que anda en un viaje tremendo, con una euforia que se le notaba a flor de piel hasta le pregunté a que se debía tal felicidad, me dijo que se había inyectado su dosis de heroína del fin de semana para sentirse full y poder pasarla mejor con sus amigos. Me quedé observándolo mientras me revoloteaban ideas por mi cabeza, siempre había tenido curiosidad de saber que se sentía inyectarse una vaina de esas.

Yo no sabía que Julio mi amigo, el mismo que conocí desde que tenía 5 años andaba de jíbaro (vendedor de sustancias sicoactivas), sabía que las consumía pero que las vendiera no.

El asunto fue que aproveché para comprarle una cuantas papeleticas de esas además había que aprovechar porque estaban baraticas (económicas) solo 5 mil pesos colombianos lo que seria solo 2 dólares, sin que nadie me viera las guardé inmediatamente en el bolsillo de mi pantalón y seguí colocando musiquita desde mi equipo porque habíamos sacado los bafles de mi equipo escuchando vallenatos y rancheras para acompañar en su dolor a Rodrigo que había terminado hacia una semana con su novia con la que llevaba mas de 6 años de relación.

Seguimos la tomata hasta por lo menos las 5 de la mañana, por la tardecita nos esperaba la revancha de futbol que teníamos pensada jugar contra los del barrio vecino para el domingo poder dedicárselo a mi noviecita. Todos se fueron el desorden de la sala de mi casa era indescriptible, colillas de cigarrillo por todos lados, copas desechables para tomar aguardiente que usaron Camilo, Francisco y Esteban, las botellas de cerveza que usamos Rodrigo, Andrés, Felipe y yo. Mejor dicho no quiero ni imaginarme lo que dirían mis padres si hubieran visto tal desorden, pero igual el cansancio y el sueño se apoderaban de mi, era hora de ir a la cama, ya todos se habían marchado, necesitaba dormir un poco para poder ir a jugar por la tarde.

Eran las 4 de la tarde ya estábamos todos listos en la cancha del barrio para dar inicio al partido, las chicas del barrio nos acompañaban y las novias de algunos de mis amigos. El juego iba súper bien cuando empatamos 2 – 2. El único problema apareció cuando Felipe equivocadamente dejó ir el balón e hicimos un autogol dándoles un punto de más a nuestros contrincantes para que 2 minutos antes ganaran el partido 3 – 2.

Terminé cansado, tenía que irme para mi casa y preparar mi cena, eso es lo malo de estar solo en casa, tener que meterse a la cocina y preparar la cena para mi solo. Lo bueno de todo es que me preparé y horas antes me fui al video más cercano de mi casa y alquilé unas cuantas películas y así me la pasé toda la noche, hasta que me quedé dormido con el televisor encendido.

Al día siguiente a eso de las 11 de la mañana desayuné me di un buen baño y me fui a la casa de mi novia que me había llamado para decirme que acaba de llegar. Ya no aguantaba las ganas enormes que tenía de verla, besarla y pasar toda la tarde con ella.

Cuando llegué saludé a su familia, a su papá que estaba leyendo el periódico del domingo y su madre se encontraba en la cocina preparando todo para el almuerzo porque me habían invitado a comer allá.

Lorena y yo salimos a caminar un rato por el parque más cercano a su casa. Era un parque grandísimo donde podes darte el lujo de tirarte sobre la hierba verde y mirar el cielo… Ella y yo estábamos recostados sobre la hierba mientras nos mirábamos a los ojos y yo acariciaba su rostro, nos besábamos apasionadamente, yo sentía deseos de estar con ella pero no podíamos hacerlo porque estaba en sus días.

La llevé de regreso a casa, me despedí de ella, le di un tierno beso sobre sus labios rosa y me fui rumbo a mi casa, al día siguiente muy temprano regresaban mis padres de la finca.

“La verdad es que podes tenerlo todo pero muchas veces nada de esto te da la felicidad, hay vacios que no se llenan con nada, son vacios espirituales, a pesar de todo te sentís solo y con mayor razón ahora que me afecta tanto la ansiedad y la depresión… Pero nadie lo sabe ni lo sabrá.”

Subí las escaleras hasta mi habitación y recordé las papeletas que le había comprado a Julio, las tenía en el bolsillo del jean que había usado el viernes que permanecía tirado sobre el piso. Seguía inúndame esa curiosidad, él me había explicado como tenía que inyectarme, no creo que nada pudiera salir mal, me senté en mi cama, cogí la jeringa y me amarre con un caucho el brazo para que la vena se notara mas y así poder inyectarme.

Al principio la sensación fue medio extraña, creo que me había inyectado mas de lo normal, eso fue lo único que olvide preguntarle a Julio cuanto era la dosis máxima para un principiante como yo. Mi cuerpo se fue desvaneciendo y caí lentamente sobre mi cama, la jeringa se resbaló de mis manos y muy lejos de mi timbraba el teléfono quizás era mi novia para decirme que había olvidado mi billetera en su casa, pero yo no tenía ni alientos para levantarme.

El teléfono timbró varias veces y mi novia preocupada decidió venir hasta mi casa con su padre pensando que me hubiera pasado algo, golpearon varias veces y nadie abría, su padre con una patada fuerte abrió la puerta, subieron las escaleras mi novia lloraba de verme ahí tendido en la cama, mi brazo estaba morado y su padre llamaba de inmediato una ambulancia fue en ese momento donde lentamente volví al inicio de esta historia.

Los paramédicos ya iban llegando al hospital, sentí la mano suave de mi novia que me abrazaba con las lágrimas en sus ojos y su padre gritando porque me veía cada vez peor, pedía que me auxiliaran rápido pero ya era demasiado tarde, mi cuerpo se fue endureciendo y mi corazón latía cada vez mas lento… Mi novia y su padre lloraban desconsoladamente mientras esperaban que regresaran mis padres que habían adelantado su viaje desde la finca para acompañarme.

Ya no estaba junto a ellos, mi espíritu se había ido antes de tiempo y veo esa luz blanca que me llama, un túnel muy profundo por el que empiezo a caminar lentamente, mis recuerdos habían sido una reflexión, cometí el peor error “drogarme” no entiendo como pude llegar a tal estado por simple curiosidad y dejar que mi vida pendiera de un último respiro que se acortaba cada vez más, mi mano se soltó de la de mi novia y fue en ese momento cuando deje de existir. Ahora todos durante mucho tiempo quedarán preguntándose ¿Que ocurrió en realidad si lo tenía todo? La verdad es que el payaso siempre ríe para no tener que llorar.

viernes, 4 de junio de 2010

COLOMBIA SOMOS TU Y YO

Por: Tatiana Ramirez Sandoval

En un tiempo atrás me importaba un bledo la política de Colombia pero ahora que estamos en elecciones, me pongo a pensar en el gobierno de nuestro país sintiendo impotencia y sé que muchas personas tienen el mismo dolor en el alma pero no podemos hacer nada. Hoy mas que nunca se me aguan los ojos de ver tanta injusticia, se que esto no ocurre solo en Colombia sino en muchos países, pero ahora las personas prefieren callar para no contradecir a nadie evitando discusiones sin sentido, otros temen ser asesinados por expresarse libremente o simplemente deciden pasar ignorantes ante la situación.

Colombia es un país maravilloso que me duele en el alma, al ver como se desangra por pensamientos facilistas o conformistas de muchas personas. La resignación es un hecho tan triste, crecer con la idea de que tener dinero es solo para ricos, que algunos somos más o menos que los demás, que solo es linda la mujer que tiene medidas de reina, que solo es un verdadero hombre el que lleva varias relaciones al tiempo, que estudiar es una pérdida de tiempo, que es avispado el que se encuentra un celular en la calle y prefiere apagarlo para no entregárselo a su verdadero dueño…

¿Y donde quedan los valores que tanto profesamos? Esos que nos enseñaron nuestros padres en casa cuando éramos niños ¿Solo son palabras? De verdad siento tristeza por la gente linda de mi país, por la situación que vivimos actualmente y aún asi no dejo de resaltar que los colombianos somos personas con un carisma increíble que desde el primer momento que un turista visita Colombia queda enamorado de la belleza de nuestros paisajes, de la belleza de sus mujeres y de su gastronomia.

Somos gente echada pa´lante, capaz de inventarse cualquier cosa para venderla, disfrazándose de robots para recibir una cuantas monedas, en vista de que no hay empleo. Los colombianos somos rebuscadores, no le tememos a nada, algunos somos directos al hablar y muchas cosas más que no terminaríamos por nombrar.

Parece como si hubiéramos olvidado nuestra identidad, nuestras etnias. Mis raíces son indígenas aunque mi piel sea blanca, canela o negra. Por mis venas corre el empuje, el talento y la creatividad de todos los artesanos de nuestro país. Soy diseñadora gráfica, pero también puedo ser doctor, vendedor ambulante, ama de casa, empresaria, porque soy colombiana (o) y nada de estas profesiones me hace mas ni menos que otro.

Cuando me siento en mi sala y sintonizo los canales de televisión me entristezco al ver lo que las series o telenovelas nos enseñan a nosotros pero sobre todo a las nuevas generaciones, a crecer en un mundo lleno de mentiras. Lo gracioso de todo es que algunas madres celebran viendo a sus hijos de 5 años jugando a ser capos y a ser muñecas de la mafia, donde lo único que aprenden es tener todo fácil y la educación pasa a ser un segundo plano para la mayoría de los hogares colombianos, cuando la verdadera educación empieza en casa.

Somos felices criticando a otra persona sin conocerla, porque va vestida de cierta forma, nos dejamos llevar solo de apariencias y no le damos la oportunidad para que nos demuestre lo contrario.

Lo más ilógico de todo es que exigimos respeto cuando en nuestros propios hogares existen hombres y mujeres que se maltratan entre si, que los derechos de los niños no son cumplidos, que los ancianos son abandonados por sus hijos en acilos y a los 15 días se mueren de pena moral.

Me duele ver como miles de personas por falta de empleo venden sus pensamientos en las elecciones, para recibir a cambio una lavadora o cualquier 50 mil pesos. Y no estoy diciéndoles que voten por x o y persona porque los verdaderos presidentes somos nosotros los colombianos, de nosotros depende que quien suba al poder sea alguien a quien si le importen nuestras ideas, sabemos que muchas de ellas nos engrandecen y otras nos vuelven torpes e ignorantes. Son tantas las limitaciones mentales que nos persiguen, que nos impiden ver de corazón la problemática de nuestro país.

Me duele ver hace tantos años a los campesinos desplazados de sus fincas en la calle pidiendo limosna, quizás una o tantas noches tiene que dormir con sus estómagos vacios porque no tienen nada que comer y al gobierno que le importa esto, si están acostumbrados a tener tantos lujos y nunca les falta nada para cenar, que tiempo van a tener para meterse en un barrio bien pobre cuando no haya elecciones, si nunca lo hacen.

Me duele ver que un anciano o algún enfermo terminal muere postrado en la cama porque no puede acceder a un servicio médico o no puede recibir su medicina por sus altos costos y porque el servicio de salud ahora es tan pésimo que no se las cubre.

Me duele ver como muchas personas que no gustan de los animales los someten a maltratos, que el agua siendo un recurso tan importante para nuestra subsistencia sea desperdiciada y muchas personas siguen siendo poco cívicas cuando arrojan basuras en las calles y luego se quejan del alcantarillado.

Me duele ver día a día en las noticias que mueren niños y adultos inocentes en una guerra sin sentido, donde solo prima la lucha por el poder. Cuando el dinero que se invierte en armas podría ser usado para crear escuelas en los pueblos donde no alcanza a llegar la educación.

Sabemos que la educación es la que nos hacer ser mejores personas mañana, aunque no faltan aquellas personas que se las pican de honestas, pagan para que les den un diploma y se llenan la boca diciendo que se graduaron de cierta universidad.

Me duele ver que muchos egresados de diferentes instituciones educativas se les van pasando los años repartiendo curriculums por todos lados incluso hasta por el internet para evitar gastos de transporte e impresiones al distribuirlas personalmente. Es triste ver que tanto talento se desperdicia y por conservar un empleo en una empresa reciben migajas por sueldo y luego se sienten frustrados.

Me duele ver que cada vez es mayor la cantidad de colombianos que por buscar mejores oportunidades laborales prefieren irse a otros países dejando atrás sus costumbres y aunque estén en donde estén no dejan de amar a su patria.

Me duele más ver cada día al pobre más pobre y al rico más rico… Al pobre cada vez más indiferente con las problemáticas de nuestro país, precisamente por falta de educación.

Me da enojo ver al rico creciendo monetariamente y explotando a sus empleados con un sueldo que no alcanza para nada. Parece que los colombianos hubieran olvidado que un sueldo mínimo no es suficiente para subsistir en nuestro país; porque tenemos que comprar alimentos, pagar transporte, servicios públicos, vivienda; si donde vivimos es alquilado e incluso si tenemos hijos pagar la mensualidad del colegio de ellos o la universidad… ah y también pagar los diferentes impuestos que nos cobran los ricos.

Me duele ver que los colombianos se dejan llevar por palabras que luego se las lleva el viento y dejan de soñar con una Colombia mejor, porque simplemente piensan que ya no vamos a salir de esto.

Es supremamente ilógico, juzgamos todos los días a todo el mundo, al vecino porque encendió su equipo de sonido para celebrarle el cumpleaños a algún familiar y nos llenamos de amargura por sin numero de cosas. Nos pasamos comparándonos con las demás personas porque resulta que tienen más que nosotros económicamente y nos quedamos sentados esperando que el dinero nos llegue por arte de magia o caído del cielo.

Nunca estamos conformes con lo que tenemos o por el contrario muchas personas sufren de conformismo en exceso. Me rio cuando hablan de ciudadanía, van en los medios de transporte y ninguno se pone de pie para cederle el puesto a un anciano, a un enfermo o a una mujer embarazada.

¿No es triste esto? La verdad cada vez que lo pienso me dan ganas de llorar pero eso no sirve de nada ¿verdad? Seguimos permitiendo que nuestra bella constitución haya sido solo escrita porque la verdad es que las leyes de nuestro país no se cumplen.

¿Por qué mejor no actuar? La Colombia que queremos empieza por nosotros mismos si creáramos conciencia de todo lo que ocurre en nuestro país y no siguiéramos usando la venda que seguimos llevando durante tantos años en los gobiernos de diferentes presidentes.

Esa venda en los ojos que ahora creemos la mas indicada, porque vale mas bueno conocido que malo por conocer y olvidamos por completo lo más importante: Que ser mejor persona me ayuda a ser mejor ciudadano y por ende un mejor colombiano. Entiéndanlo, los verdaderos presidentes somos nosotros, un presidente es un vocero del pueblo colombiano por eso no podemos elegir cualquiera.

Somos nosotros los que elegimos a quienes están en el gobierno, no se trata de decirle a al resto de los colombianos voten por x o y persona, voten libremente por quien ustedes crean el indicado pero no olviden algo importante; de nosotros depende que vivamos en un país mejor donde podamos gozar de tranquilidad, siempre guardando la fe y la esperanza de que Colombia algún día será un país mejor para las nuevas generaciones.